Ampliación de las instalaciones del Centro Nacional de Derechos Humanos

En representación del Senado de la República, expreso mi agradecimiento por invitarme a participar en este evento tan importante para la consolidación del respeto y protección de los Derechos Humanos en nuestro país. Hablar de Derechos Humanos es referirse a las garantías que debe gozar toda persona por el simple hecho de serlo.

Por ello, celebro la existencia de centros de esta naturaleza, cuyo funcionamiento y desarrollo, propician que nuestro país se rija por leyes acordes a los tiempos actuales. Asimismo, felicito a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en especial a su titular, por la realización de este logro, que sin duda, seguirá contribuyendo a consolidar la democracia mexicana.

 

Históricamente, la humanidad ha vivido diferentes etapas en donde la venganza y la fuerza rigieron su conducta. La Declaración de Derechos de Virginia de 1776, durante la Revolución Americana, representa la primera proclamación de Derechos Humanos moderna. Posteriormente e influida por ella, la Asamblea Nacional Constituyente Francesa, decretó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789.

 

Para los Senadores, este es un evento significativo y de gran trascendencia, debido al desempeño del Senado en la elección del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos; es decir, de su presidente y de sus consejeros, en términos de lo dispuesto por el apartado B del artículo 102 constitucional.

 

En el Senado de la República estamos convencidos de que es primordial que nuestras instituciones promuevan el respeto y la protección de los Derechos Humanos. Creemos firmemente que debe terminar la discriminación por razones étnicas, de condiciones sociales o por convicciones ideológicas y políticas. Asimismo, estamos legislando para terminar con la impunidad y creando leyes a fin de que los ciudadanos hagan valer sus derechos de manera efectiva.

 

En este contexto, aprovecho la ocasión para referir a las diversas iniciativas de todas las fuerzas políticas representadas en la Congreso, cuyo propósito es reformar la Constitución de la República, así como diversas leyes federales en materia de Derechos Humanos.

 

En ese sentido, destaca por el efecto que generará en la vida de todos los mexicanos, en caso de ser aprobada, la iniciativa que reforma diversas disposiciones de la constitucionales  presentada por los Coordinadores de los Grupos Parlamentarios del Senado, el 29 de noviembre de 2007. Su objetivo es establecer que en México, todas las personas gozarán de los Derechos Humanos y de las garantías para su protección, reconocidos por la Constitución y los tratados internacionales de los que los México sea parte. También propone que la educación que imparta el Estado, pugnará por desarrollar el respeto a los Derechos Humanos. Además que la actuación de los cuerpos policíacos se rija, entre otros principios, por el respeto a los Derechos Humanos reconocidos en la Constitución.

Hace más de una década, el Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, aprobó la creación del Centro Nacional de Derechos Humanos. A pesar de que el Centro Nacional cesó en sus actividades por carecer de la infraestructura que le diera continuidad a sus funciones, en el año de 2001 —con el liderazgo de Dr. José Luis Soberanes Fernández— se replantean las funciones y estructuras, con el fin de llevar acabo su reapertura. Finalmente, se convierte en una instancia adscrita a la Presidencia de la Comisión Nacional del Derechos Humanos. 

El Centro, instancia encargada de la investigación académica e interdisciplinaria para la Comisión Nacional, ha desarrollado, entre otras, las siguientes líneas de investigación: 

§         La protección de los Derechos Humanos de los grupos en situación de vulnerabilidad en México y las políticas de acción afirmativa.

§         Derechos económicos, sociales y culturales.

§         La garantía del debido proceso legal en el derecho positivo mexicano.

§         Los Derechos Humanos a partir de las Recomendaciones de la CNDH.

Por ello, es importante resaltar la autonomía científica de este Centro, respaldada por la amplitud de sus investigaciones y los trabajos en diferentes temas. Entre ellos destaca la publicación de varios libros: Acciones positivas y Derechos Humanos. El Caso de los Pueblos Originarios de México; Terrorismo y Derechos Humanos; Protestantismo, Derechos Humanos y Pueblos Indios en Chiapas, entre otros. A ello hay que agregar los numerosos artículos que se publicaron en el mismo periodo. 

Aunado a la investigación, es menester precisar que también apoya la dirección de varias tesis de nivel licenciatura, con la finalidad de contribuir a la formación de jóvenes en la investigación además de inculcar entre la comunidad estudiantil una mayor “cultura de los Derechos Humanos”. Cultura que deberá ser de carácter preventivo. Asimismo, debemos erradicar todo tipo de violaciones y abusos, aprender cuáles son nuestros derechos humanos, actuar en su favor y, por supuesto, aprenderemos a disfrutarlos, siempre en el marco de la democracia.[1] 

Lamentablemente, en el país son pocas las universidades que ofrecen programas de estudio que integren los Derechos Humanos como parte de la formación académica. De ahí lo relevante de este programa de becarios, que busca situar los derechos humanos como punto de atención en las investigaciones. 

Hoy por hoy, el Centro Nacional constituye una importante herramienta de la Comisión Nacional, como también del país en la investigación y labor académica en el campo de los  Derechos Humanos. Es por ello, que me congratulo de estar presente en este evento, en donde celebramos la ampliación del Centro. Hago votos para que nunca más cesen sus actividades por falta de infraestructura o de recursos. 

Espero que esta celebración sea una señal para seguir trabajando en el impulso, promoción y generación del desarrollo de estudios e investigaciones en el área de Derechos Humanos de este Centro. Con la esperanza y ánimo de que todos los esfuerzos que se hagan en este campo, revertirán en una mejor y más positiva visión del Hombre y del mundo, en su conjunto.

Para finalizar deseo parafrasear a Kofi Annan, ex Secretario General de Naciones Unidas: “hay que tener siempre presente que los derechos humanos son nuestros derechos. Hay que tomarlos, defenderlos, promoverlos. Asimismo, debemos entenderlos e insistir en ellos.  Porque son lo mejor de nosotros. Vamos a darles vida”. 

Gracias.

 

Gustavo Madero

15 de enero de 2009

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